
Segùn la ciencia mèdica es una alteración grave de la percepción de la propia imagen, con un temor morboso a la obesidad, lo que condiciona una alteración. La baja autoestima es la causa.
Las principales características de la anorexia nerviosa son el rechazo a mantener un peso corporal mínimo, un miedo intenso a ganar peso y una alteración significativa de la percepción del cuerpo. Las mujeres afectadas por este trastorno sufren, además, amenorrea (falta de regla) aunque hayan pasado la menarquía (primera regla).
Generalmente la pérdida de peso se consigue mediante una disminución de la ingesta total de alimentos. Aunque los anoréxicos empiezan por excluir de su dieta todos los alimentos con alto contenido calórico, la mayoría acaba con una dieta muy restringida, limitada a unos pocos alimentos. Existen otras formas de perder peso, como la utilización de purgas, vómitos provocados o ejercicio físico excesivo.
En la anorexia nerviosa se distinguen dos subtipos:
el tipo restrictivo
el compulsivo purgativo.
El primero describe cuadros clínicos en los que la pérdida de peso se consigue con dieta o ejercicio intenso, mientras que el segundo se utiliza para identificar al individuo que recurre regularmente a atracones o purgas (provocarse vómitos).
Sintomas
El diagnóstico de la anorexia se basa no sólo en la ausencia de un origen orgánico definido, sino en la presencia de ciertas características. En este sentido conviene recordar los criterios considerados por la Sociedad Americana de Psiquiatría para el diagnóstico de la anorexia psíquica:
Rechazo a mantener el peso corporal por encima del mínimo normal para la edad y talla.
Miedo intenso al aumento de peso o a ser obeso incluso con peso inferior al normal.
Distorsión de la apreciación del peso, el tamaño o la forma del propio cuerpo.
En las mujeres, ausencia de al menos tres ciclos menstruales consecutivos en el plazo previsto (amenorrea primaria o secundaria).
Con vistas al diagnóstico es muy importante efectuar una entrevista psiquiátrica y tener en cuenta que la mayoría de los anoréxicos adolescentes acude siempre a la consulta acompañada. Habitualmente es la familia la que aporta toda la información necesaria, mientras que el paciente suele defenderse y negar el comportamiento anoréxico.
Por lo general, la familia describe algunos de los siguientes síntomas: amenorrea, estreñimiento, preocupación por las calorías de los alimentos, dolor abdominal, preocupación por el frío, vómitos, preocupación por la preparación de las comidas -propias y de los demás-, restricción progresiva de alimentos y obsesión por la báscula, preocupación por la imagen, discordancia entre la imagen y la idea, abundancia de trampas y mentiras, hiperactividad y preocupación obsesiva por los estudios, sin disfrute de ello.
En la mayoría de ocasiones son los pediatras los que suelen tener el primer contacto con el paciente, aunque las consultas iniciales pueden estar condicionadas por el síntoma que más preocupa a la familia y al paciente. Así, cuando lo que predomina es la amenorrea (falta de regla) acudirán al ginecólogo, ante el dolor abdominal al médico de digestivo, ante la disminución de peso al endocrinólogo… No es infrecuente que acudan a todos los especialistas, efectúen una auténtica peregrinación médica y no cumplan las recomendaciones
Testimonio. Anita Peñafiel, estudiante UTM, profesora
“CADA DÍA ME VEO MÁS GORDA”
“A la edad de 19 años comencé a cuidar mi figura de forma equivocada puesto a que me privaba de lo que me gustaba comer, esta enfermedad casi me lleva a la tumba.
Tuve problemas con mis seres queridos, en especial con mi esposo, sentía que con tan solo ingerir un poco de alimento me engordaba más y mas, todos los días me miraba al espejo parecía o creía verme gorda.
La gente que vivía a mí alrededor me miraba como bicho apestado, me preguntaba que me sucedía? ¿Porque me daba mala vida?
Yo le respondía de forma grosera e impulsiva, hacia caso omiso al que dirán. Vivía en tinieblas, encerrada en cuatro en cuatro paredes, es mas yo no quería tener intimidad con mi esposo porque tenia miedo a quedar embarazada y al mismo tiempo engordar, a lapso de un año llegué a bajar aproximadamente 30 libras, a los 20 años pesaba 90 libras.
Todo lo que comía vomitaba, sentía nauseas la cual era provocada por mi mismo, llegué al punto que para cuidar más mi figura asistía al gimnasio, pasaban días y días en aquel lugar, y cada vez me veía más gorda. Mi familia me aconsejaba pero yo nunca escuche sus consejos, me separé de mi esposo, amaba a mi cuerpo y me sentía a gusto conmigo mismo.
Tome conciencia cuando me diagnosticaron anemia, y es ahí cuando acudí a un especialista. El mèdico me dijo que sufría de anorexia y de trastornos psicológicos la cual no me dejaba ver más allá de mi realidad, estuve en tratamiento durante 2 años y con la ayuda de mis padres me curé, gracias a dios.
ENTRESACADO
“Chicos y chicas la vida es una sola, vívanla al máximo, quiéranse como son, tomen conciencia de lo que hacen, yo les digo esto por que lo viví en carne propia, la belleza no es todo. Tu autoestima cuenta.
PUNTO DE VISTA
LILIANA G.S estudiante de primer año de Administración dijo que toda persona debe aceptarse como es, ya que nosotros mismos somos responsables de nuestras propias vidas y no vale ponerla en juego con esta terrible enfermedad.